En esta oportunidad Luisa, la esposa de mi padre manejo su carácter bastante bien. Fueron contadas las oportunidades en que la encontré mirándome de reojo y sus comentarios no fueron tan venenosos como de costumbre.
Me costó bastante aprender a relacionarme con esta mujer. En realidad lo que más me costó fue entender que mi padre tenía el derecho de estar con quien quisiera. Nunca lo hablé con él, siempre respeté su decisión aunque por dentro grrrr!!!
Luego de un suculento aperitivo regresé a la casa de mi madre para disfrutar de un suculento almuerzo. Estado final: un suculento atracón que casi no me permitía caminar!!!
Pero como el tiempo es oro salí casi corriendo para la casa de Juana, mi mejor amiga.
Para ella el día de la madre es especial, ya no está con ella desde hace 15 años. Tampoco lo está su padre. Jodida suerte pienso a veces; no tener a ninguno de los dos siendo tan joven.
Lo cierto es que cada vez que tenemos la oportunidad de estar un momentito juntas lo pasamos muuuuy bien. Esta vez Juana tuvo la brillante idea de aprontar el mate y salir rumbo a una panadería a comprar bizcochos!!! Ya me veía explotando!!!!.
Aprovechamos el día de sol espectacular y nos fuimos a la plaza del pueblo. Y como de costumbre hablamos y hablamos y hablamos …hasta que miré la hora y ZAZZZ!! Nuevamente a correr!!! Me fui a despedir de mi padre, luego pase por lo de mi madre, tomé mi cartera y juntas nos fuimos a la agencia del ómnibus (en los pueblos no hay terminales
)
Unos minutos más tarde, ya en plena carretera y mirando por la ventanilla, pensé en lo mucho que me tira mi tierra (aunque la mayoría de las veces no me de cuenta de ello).

Vista de las Sierras de las Ánimas (abrazan mi pago y son un espectáculo para los ojos).
